Hola, 2021. Recuento de un año

Soy ese tipo de persona ordinaria que se emociona cada vez que la Tierra le da una vuelta más al sol y de ahí se agarra para sentirse renovado, inspirado y reflexivo. Abrí mi bullet journal para escribir unas líneas de introducción al 2021 pero antes quise revisar qué fue lo primero que escribí cuando acababa de iniciar el 2020. ¿Ustedes se sorprenderían con lo que encontrarían en esos textos?

Para mi fortuna, una buena parte de mis propósitos los cumplí, otros no y otros tantos se lograron bajo circunstancias torcidas e inesperadas ajenas a mi propio alcance.

Últimamente he optado por no compartir mucho de mis planes y ambiciones, salvo con mis más cercanos. Y como ya se terminó el año, quizá pueda compartir ahora abiertamente algunas de esas cosas que me escribí hace un año:

  • Grabar un nuevo álbum para Maddevi. ¿Era muy ambicioso terminarlo en 2020? (así lo escribí, con todo y la pregunta). Pues sí lo fue pero, aunque no hemos podido viajar y meternos al estudio para grabar, tenemos ya maquetas y material suficiente para hacerlo. Puntito de emoción aquí.
  • Songwriting. Parte del punto anterior; aunque no compuse tantas canciones como yo esperaba, salieron unas cuantas joyitas que están también a la espera de ser grabadas. Esto no para.
  • Entrarle al vlogging. Algo que anoté desde que empezó el año y que eché a andar creando un canal de videos para sumarme a la estadística de gente generando contenido en pleno confinamiento. Aprendí a crear los guiones, grabar y editar video, y de cómo es mucho más absorbente de lo que yo esperaba. Si bien no he decidido descartarlo, me tuve que detener a replantear aspectos importantes del proyecto.
  • Leer más. Y aquí hice un poco de "trampa" pero lo logré. Descubrí el mundo de los audiolibros y lo bien que se puede aprovechar el tiempo mientras hace uno tareas rutinarias que no demandan mucho tu atención.
  • Mejores finanzas. Lejos de perfectas pero más saludables que al menos hace un año, fueron logradas.
  • Cuidar mi cuerpo. Con doce kilos menos de cachete y hábitos persistentes de ejercicio y buena alimentación, puedo decir que lo logré.

Todo eso entre otras cosas. Creo que el balance fue positivo al final de cuentas y eso es lo que importa; eso y que seguimos vivos.

Ahora hay que replantear lo que queremos para el 2021. Este año me esperan grandes cambios y estoy consciente y emocionado por ello. Aunque es una constante que en mi cabeza estén revoloteando cientos de ideas, he ido aprendiendo a ser más selectivo y atacar cada cuestión de una mejor manera. Esto implica a veces revaluar aptitudes, admitir virtudes y defectos, lo que a veces no es tan fácil como parece, pero de eso se trata la vida.

Cierro con la primera foto que tomé este año, una selfie capturada en las primeras horas de enero.

¿Y ustedes tienen algún ritual para iniciar el año?

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Protesta contra la inmediatez

Cantando con el virus que está de moda

Llegué al 2026 como una paleta payaso