Nuevo logro desbloqueado

Siempre me gustó pensar que mi vida tenía varias etapas, o bien, una especie de juego donde uno va subiendo de nivel después de desbloquear nuevos logros. Piénsenlo, de alguna manera nuestra vida la podríamos dividir en etapas que tienen sus características muy particulares. Un día te gradúas, te mudas de apartamento, cambias de trabajo y tu vida entera se convierte en algo distinto; el ritmo es diferente y los aprendizajes también. Entramos con miedo o incertidumbre en esa nueva etapa pero a pesar de todos los cambios, seguimos siendo los mismos, sólo con alguna cualidad mejorada (aunque a veces no estamos enterados de cuál sea en ese instante).

Desde enero determiné que cruzaría otro umbral de esos. Crucé mi cumpleaños con una borrachera porque daría paso a una nueva etapa de cuidar más de mi salud, y darle mayor seriedad a otros aspectos de mi vida. Comencé a tener ciertos cambios y, de pronto, la pandemia aceleró ese proceso.

Por supuesto que el COVID-19 no fue buena noticia para nadie (salvo para quienes vendían cubrebocas y desinfectantes), pero fui afortunado en tener un trabajo donde pude continuar desde casa, y mis nuevas rutinas de autocuidado se vieron beneficiadas; gané un poco de tiempo ahorrándome los tiempos de traslado y de preparar todo para salir corriendo a la oficina. Por supuesto que esto es temporal, pero personalmente me dio oportunidad de amortiguar cambios un tanto drásticos que, de no ser por la facilidad de quedarme en casa, habrían sido mucho más pesados.

Será sólo una filosofía optimista ante los ojos de algunos, pero lo importante es que tomé ventaja de la situación como pude, a mi manera. He ido construyendo hábitos, aprendiendo bastante y planteándome nuevos objetivos que veo crecer poco a poco, nuevos retos y mucha emoción.

Es por eso que decidí empezar este blog. Por un momento pensé en revivir el viejo blog que inicié hace doce años (¡y que todavía vive!) pero no puedo evitar notar una separación entre el Juan que escribía ahí hace unos pocos años, y de alguna manera creo que me haría más justicia empezar esta nueva versión de mí con un nuevo espacio, nuevas memorias, un nuevo trayecto donde los invitaré a ser testigos de esta y muchas transformaciones que se vienen en el futuro.

Y ya, es todo. Continuemos con la vida. Esta semana inicié el curso de Andrew Huang en Monthly y de ahí saldré con tres nuevas canciones a fin de mes; ya les contaré cómo me fue al final. Mientras tanto, así luzco al inicio de esta historia.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Protesta contra la inmediatez

Cantando con el virus que está de moda

Llegué al 2026 como una paleta payaso